Animales de compañía

Beneficios para todos

Los vínculos con los animales han sido fundamentales durante toda la historia de nuestra especie y, en la actualidad, lo siguen siendo. Seguramente, la mayoría de nosotros, de pequeños (o no tan pequeños) hayamos pedido por navidad algún perro, gato u otro tipo de animal doméstico, a pesar del esfuerzo que supone mantenerlos.

Los animales de compañía nos proporcionan unos beneficios fisiológicos y psicológicos que no se pueden valorar en términos materiales. Un ejemplo de esto lo encontramos en los estudios de Díaz-Videla y Olarte, realizados en 2016, en los que se observan los efectos de convivir con animales domésticos.

Efectos de los animales domesticos

Beneficios en los pequeños:

Se ha comprobado que existe una asociación significativa en el vínculo entre los niños y sus mascotas, y sus puntuaciones en escalas de competencia social y empatía. Además, al vivir con animales, los pequeños empiezan a desarrollar sus responsabilidades hacia otros seres vivos y las habilidades de protección.

Esto repercute también en su futuro, ya que las personas que crecieron con una mascota en casa tienden, en un número mayor de casos, a elegir ocupaciones profesionales relacionadas con el cuidado.

Beneficios en los mayores:

Un caso especial y digno de mención es el efecto de estos animales en la salud de las personas mayores. Este tipo de población tiende a tener un mayor número de caídas que otros grupos y este miedo provoca que reduzcan el número de actividades que realizan en su día a día, tanto dentro como fuera de casa. Por ello, necesitan una fuente de motivación que les ayude a llevar una vida un poco más activa físicamente. Aquí es donde entra en juego el papel de los animales de compañía, que les aporta un empujón para salir a pasear y moverse, aumentando el trabajo aeróbico.

Además, el hecho de estar acompañados y fomentar la relación y la interacción con otros seres implica una disminución de la ansiedad, la depresión y los sentimientos de soledad.

Conclusiones:

En resumen, tener animales en casa aporta grandes beneficios independientemente de la edad, aunque no debemos olvidar que supone una responsabilidad para la que hay que estar preparado.

Finalmente, nos gustaría recordarte lo siguiente: no compres, adopta.

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Referencias bibliográficas:

Díaz Videla, M., & Olarte, M. A. (2016). Animales de compañía, personalidad humana y los beneficios percibidos por los custodios. PSIENCIA. Revista Latinoamericana de Ciencia Psicológica, 8, doi: 10.5872/psiencia/8.2.21

Pacheco-Ferreira, Aldo (2012). Beneficios terapéuticos por empleo de los animales de compañía en el cuidado de salud de las personas mayores. Revista Gerencia y Políticas de Salud, 11(22),58-66. ISSN: 1657-7027.