Influencia del ejercicio físico sobre el rendimiento académico

Todos hemos vivido alguna vez situaciones en las que los padres han castigado a sus hijos sin deporte para que mejoraran en los estudios. La lógica de estas personas es la siguiente:

Cómo ayuda el ejercicio al rendimiento academico

Con lo cual es muy sencillo. Si borramos la variable “y”, mi hijo/a tendrá más tiempo para estudiar, ¿no? En teoría sí, y no culpamos a las personas que piensan así. Sin embargo, existen evidencias científicas que muestran la verdadera influencia del ejercicio físico sobre el rendimiento académico, que os mostraremos en este artículo.

La adolescencia: un periodo clave

La relación entre la práctica deportiva y su influencia en el rendimiento cognitivo ha sido motivo de interés en los ámbitos de educación y ejercicio físico. La principal población de estudio son los jóvenes adolescentes y esto es clave. En primer lugar, porque en estas edades las exigencias de los estudios comienzan a ser mayores, al igual que sucede en el ejercicio físico (se pasa de practicar deporte por motivos de ocio/salud a adentrarse en el rendimiento). Por otro lado, y como veremos a continuación, estas edades son ideales para estimular nuestra capacidad cognitiva, debido al desarrollo madurativo del adolescente.

Para analizar el rendimiento académico, nos vamos a fijar en la revisión sistemática de Conde y Tercedor (2015). Se analizan 13 estudios y, a través de ellos, se observa que los sujetos físicamente activos dedican menos tiempo a ver la televisión y jugar a videojuegos, empleando así más tiempo en actividades con mayor implicación cognitiva como la lectura.

Estas afirmaciones entran en consonancia con los resultados de Capdevila et al. (2015), quienes estudian las diferencias entre 124 alumnos deportistas (mínimo de 10h/semana) y 189 no-deportistas (menos de 10h/semana e inactivos físicamente) en 12 Institutos de Educación Secundaria de Castellón. Estos autores constatan la cruda realidad sobre la brecha que se genera entre alumnos activos e inactivos físicamente.

La calidad de los hábitos de estudio es mejor en sujetos deportistas, ya que planifican mejor su tiempo disponible. Estos disponen de menos tiempo para los estudios que sus iguales no-deportistas, pero son más eficaces. Esto se debe, en parte, a los valores de esfuerzo, responsabilidad y dedicación que la práctica deportiva inculca.

¿Qué cambios produce el ejercicio físico en el cerebro?

En cuanto al rendimiento cognitivo, los autores consultados plantean una relación de destino positivo con la actividad y la condición física. Esto es debido a que el ejercicio aumenta la formación de neuronas y la concentración de factores neurotróficos (mejora de transmisión neuronal en el hipocampo). Además, el ejercicio aeróbico aumenta factores que influyen positivamente en la plasticidad del cerebro y en la función cognitiva (Conde y Tejedor, 2015).

Así, aquellos adolescentes físicamente inactivos o que abandonan el deporte prematuramente pierden un estímulo perfecto para mejorar su capacidad mental y motora (Cotman et al., 2007; Romeo y McEwen, 2006).

En relación con la intensidad del ejercicio, aquellos sujetos que practican actividad física vigorosa presentan un mejor rendimiento académico y cognitivo que aquellos que lo hacen con niveles moderados (Edwards et al., 2011; Martínez-Gómez et al., 2011).

Horas lectivas de Educación física:

En esta misma línea, existen estudios que sugieren un incremento (o al menos mantenimiento) de las horas lectivas de Educación Física (EF) en el sistema educativo actual. Un interesante ejemplo de ello es el macroestudio reportado en Ramírez et al. (2004), donde comparó el rendimiento cognitivo de dos colegios estadounidenses distintos (uno con 1-2h/día de EF y el otro sin EF) y observó lo siguiente:

  • Los estudiantes del primer colegio (EF diaria) adquieren mejores comportamientos actitudinales, mayor disciplina, entusiasmo, salud y, en definitiva, mejor funcionamiento académico.
  • Los estudiantes del segundo colegio (sin EF) muestran un rendimiento académico un 25% menor, que se mejora en un 30% (6 años después) tras instaurar un plan parecido al del primer colegio.
beneficios de la educación física

Conclusiones:

¿Qué mejoras cognitivas posibilita la práctica continuada de actividad física?

  • Niveles más altos de concentración de energía.
  • Cambios corporales asociados a una mejora de la autoestima.
  • Mejor comportamiento, relacionado con un mayor aprendizaje.

(Ramírez et al., 2004)

¿Qué mejoras psicológicas presentan los deportistas?

  • Valores mayores de felicidad, tolerancia al estrés, autopercepción, concentración y sociabilidad.
  • Valores menores de depresión y ansiedad.

(Capdevila et al., 2015)

En definitiva, existen evidencias suficientes que sustentan la necesidad de continuar con la práctica deportiva en etapas escolares complicadas. El ejercicio físico debe plantearse como un aliado en la consecución de los objetivos educativos específicos de cada persona, y no como un villano que nos quita tiempo para “lo realmente importante”.

Si quieres comprender de forma más detallada los beneficios del deporte a nivel psicológico, te invitamos a leer el artículo Ansiedad y deporte.

Referencias bibliográficas:

Capdevila-Seder, A., Bellmunt-Villalonga, H. & Hernando-Domingo, C. (2015). Estilo de vida y rendimiento académico en adolescentes: comparación entre deportistas y no-deportistas. Retos. Nuevas tendencias en Educación Física y Recreación, (27), 28–33. https://doi.org/10.47197/retos.v0i27.34342

Conde, M. A. & Tercedor. P. (2015). La actividad física, la educación física y la condición física pueden estar relacionadas con el rendimiento académico y cognitivo en jóvenes. Revisión sistemática. Archivos de Medicina del Deporte, 32(166), 100-109. Disponible en: http://archivosdemedicinadeldeporte.com/articulos/upload/166_rev02.pdf

Edwards, J. U., Mauch, L., & Winkelman, M. R. (2011). Relationship of nutrition and physical activity behaviors and fitness measures to academic performance for sixth graders in a midwest city school district. The Journal of school health, 81(2), 65–73. https://doi.org/10.1111/j.1746-1561.2010.00562.x

Martínez-Gómez, D., Ruiz, J. R., Gómez-Martínez, S., Chillón, P., Rey-López, J. P., Díaz, L. E., Castillo, R., Veiga, O. L., Marcos, A., & AVENA Study Group.

(2011). Active commuting to school and cognitive performance in adolescents: the AVENA study. Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, 165(4), 300–305. https://doi.org/10.1001/archpediatrics.2010.244

Ramírez, W., Vinaccia, S. & Ramón-Suárez, G. (2004). El impacto de la actividad Física y el deporte sobre la salud, la cognición y el rendimiento académico: una revisión teórica. Revista de Estudios Sociales, (18), 67–75. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81501807