Naturaleza y salud

A todos nos gustan los espacios verdes en nuestra ciudad. Nos encanta pasear entre ellos, sentarnos a la sombra de los árboles con los amigos, disfrutar de la tranquilidad que nos transmiten y realizar un sinfín de actividades más. Además, es habitual realizar excursiones al campo y caminar por el bosque fomentando el ocio rural.

Continúa leyendo este artículo y descubre por qué estos planes son tan beneficiosos.

Ventajas de los espacios verdes

La revisión de los estudios disponibles de Twohig-Bennet y Jones (2018) nos demuestran que las personas que viven cerca de entornos verdes presentan mejores niveles de cortisol, colesterol y presión arterial, además de una menor incidencia de la diabetes tipo II, mortalidad por problemas cardiovasculares e incluso abortos prematuros.

Por otro lado, aparte de estos cambios medibles, la gente que vive cerca de estas zonas percibe, de manera subjetiva, que tiene un mejor estado de salud.

A todo esto habría que sumarle otra serie de ventajas ya que, al crear espacios verdes en una ciudad, disminuye el espacio dedicado al tráfico y a los edificios. De esta forma, se reduce la contaminación acústica y ambiental, mejorando la calidad del aire.

Tampoco debemos olvidar la importancia que tienen estas zonas para mejorar la temperatura de las ciudades, creando espacios con sombras y reduciendo la radiación solar en los meses más cálidos del año.

Ventajas de los árboles en las ciudades

¿Zonas verdes en hospitales?

Estos beneficios no solo repercuten en nuestro día a día, sino que también influyen en aquellas personas que se encuentran ingresadas en el hospital. De hecho, existen estudios que comparan el uso de analgésicos tras una operación quirúrgica según las vistas que tengan los pacientes desde la habitación, encontrando diferencias entre aquellos que observan edificaciones y los que contemplan la naturaleza (Ulrich, 1984).

Ulrich, 1984. Analgésicos y árboles. Vistas desde el hospital.

Como se puede observar, el consumo de analgésicos fuertes fue mayor en los pacientes con vistas urbanísticas que en aquellos que tenían contacto con la naturaleza, que desde el principio se decantaban por medicamentos más suaves.

Además, los datos recogidos por el personal de enfermería resaltaban el hecho de que estos últimos tenían “mejor ánimo” y una actitud más positiva, mientras que el otro grupo hacía comentarios más negativos. Os dejamos a continuación dicho estudio para que podáis consultarlo (solo disponible en inglés).

Conclusiones

Este tipo de estudios se tienen que seguir haciendo y aún nos queda mucho camino para conocer todos los efectos que tiene la naturaleza en el ser humano. Sin embargo, son estos primeros pasos los que nos muestran la importancia de crear este tipo de espacios en nuestras ciudades, haciéndolas más saludables y sostenibles.

Referencias bibliográficas:

Twohig-Bennett, C., Jones, A. (2018) The health benefits of the great outdoors: A systematic review and meta-analysis of greenspace exposure and health outcomes. Environ Res; 166: 628– 37.

Ulrich, R. (1984). View through a window may influence recovery from surgery. Science; 224: 420– 1.