Slow food:

Hacia el desarrollo sostenible

¿Has escuchado alguna vez estos conceptos? Si es así, puede que ya los apliques y seas un consumidor más consciente, responsable y sostenible. Por el contrario, si nunca los oíste, estamos de enhorabuena, ya que puedes descubrir nuevas acciones para tu vida.

¿Qué es Slow food y los productos de Km 0?

Slow food es un movimiento social, una filosofía de vida, un modo de consumo y, a su vez, una herramienta que se basa en una idea: ser consciente de los alimentos que consumimos. De esta forma, promueve una visión holística de los productos teniendo en cuenta estos factores:

  • Calidad de la comida.
  • Repercusión en nuestro organismo.
  • Modo de preparación.
  • Origen del alimento.
  • Ciclo de vida hasta llegar al plato.
  • Efectos en el planeta.
  • Justicia en los precios.

Los productos de Km 0 o productos de proximidad hacen referencia a la distancia entre el lugar de producción y el lugar de consumo. Para ser considerados como tal, el trayecto debe ser inferior a 100 Km. Además, estos productos tienen que ser de temporada y ecológicos, existiendo medidas de protección ambiental en su ciclo de vida (Pato, s.f.).

Alimentos sostenibles y ecológicos.

Parece algo sencillo y lógico preocuparse por una acción que hacemos a diario, alimentarnos. Sin embargo, si lo ponemos en el contexto socioeconómico actual, al estar en un mundo que va a toda velocidad, la cosa se complica. Por lo tanto, resulta difícil encontrar tiempo para nosotros mismos y, cuando disponemos de este espacio, preferimos dedicarlo al ocio y al descanso frente a cocinar o preocuparnos por nuestra dieta.

Además, si nos resulta más sencillo tomar comida precocinada, alimentos procesados y acudir a restaurantes de comida rápida (fast food), ¿por qué preocuparnos por esto?

Para responder a esta pregunta y comprender por qué hay gente que ha tomado ya el control de su alimentación, sin delegar las competencias en otros, os dejamos a continuación el origen, los pilares, los beneficios y pequeñas acciones para iniciarse en el Slow food.

El origen y su cara visible.

En Italia (1986), tras una manifestación contra el futuro emplazamiento de un McDonald’s en la Plaza de España (Roma), se creó el proyecto Slow food. Tres años después, en 1989, se fundó oficialmente el movimiento internacional y se firmó el manifiesto.

La cara visible de los activistas que crearon el movimiento es Carlo Petrini y, hoy en día, es posible encontrar a miles de personas a nivel global con proyectos en más de 160 países (Slow Food International, s.f.).

Lider del movimiento slow food

Los pilares del Slow food

Este movimiento está enfocado en la atención a la alimentación, en el disfrute diario y en la calma. Tiene tras grandes pilares en los que se basa su idea: salud, teniendo en cuenta los beneficios para el organismo de una buena dieta; justicia, buscando eliminar grandes superficies e intermediarios; y medio ambiente, reduciendo la contaminación generada por el actual sistema de consumo de alimentos.

 

Fíjate en este ejemplo: ¿qué sentido tiene comprar el siguiente tomate en España?

 

  1. Cultivado en Brasil con agroquímicos para maximizar rendimientos productivos que contaminan el entorno y el propio tomate.
  2. Madurado en unas condiciones que no son naturales y cosechado antes de tiempo para que en el viaje no se ponga malo.
  3. Transportado en un barco (con combustibles de muy baja calidad y de los más contaminantes) a lo largo de miles de km.
  4. Procesado y envasado para volver a ser transportado hasta el supermercado en el que tú lo comprarás por un precio cuatro veces mayor que el de origen.
  5. Conservado y manipulado mediante procesos que consumen gran electricidad.

¿Qué beneficios tiene sumarse a este movimiento?

  • Mejora nuestro bienestar al dar a nuestro cuerpo alimentos nutritivos, naturales, sencillos y gustosos sin sustancias dañinas y artificiales.
  • Nos hace estar más conectados con la tierra y la vida que en ella habita al entender nuestra capacidad de impacto en el sistema.
  • Promueve vínculos entre productores y consumidores, redes de apoyo y solidaridad, de divulgación de conocimiento, incluso amistades entre distintos eslabones de la cadena.
  • Incrementa las posibilidades de desarrollo económico en zonas rurales y fomenta el comercio local. Los productores tienen más facilidades y consiguen retribuciones justas que mejoran su calidad de vida, sin necesidad de depender de subvenciones y grandes entidades que les paguen sus productos a precios irrisorios.
  • Reduce nuestro impacto a nivel ambiental al disminuir nuestra huella de carbono. Esto es posible al evitar las emisiones asociadas al transporte de nuestros alimentos, los plásticos en envases y los agroquímicos en los cultivos.

¿Llegará el día en el que cambie el sistema de consumo? Por si solo no lo hará, pero puede que, al transformar la demanda de la sociedad, esto se haga una realidad tan cotidiana como lo es hoy en día comprar pizzas congeladas para el microondas.

Aplícalo: acciones y comunidades actuales (Convivium)

Después de todo esto, ¿crees que puede merecer la pena invertir tiempo en ser más consciente de tu alimentación y generar los beneficios del Slow food?

Puede parecer abrumador en un primer momento y, realmente, no es algo de un día para otro. Es un proceso, un tránsito de un modo de vida acelerado y despreocupado hacia una visión más consciente e involucrada. Puedes comenzar por ver el origen de los alimentos que compras y, si tienes la posibilidad de escoger, obtener el de procedencia más cercana. También puedes comenzar a sustituir alimentos prefabricados por vegetales frescos.

Contaminación de los alimentos precocinados.

Si tienes la facilidad de estar cerca de zonas agrícolas, ¿por qué no pruebas a hablar directamente con los agricultores o ganaderos? O si tienes un jardín o terreno, ¿has pensado en cultivar tus alimentos y así acercarte a comprender el valor que realmente tienen?

Finalmente, puedes acceder a redes como Convivium. En estos grupos locales encontrarás actividades y eventos como comidas comunitarias, visitas a productores locales, conferencias, debates, etc. Haz clic en el enlace para acceder a su buscador, donde podrás ver las comunidades de tu zona y la forma de contactar con ellas (Slow Food International, s.f.).

Es una buena oportunidad para invertir tiempo en ti, en la sociedad y en el medio ambiente.

A continuación, te dejamos también nuestro artículo 20 trucos ecológicos para aplicar tanto en tu casa como en la cesta de la compra. Con ellos, también beneficiaremos al planeta.

Referencias bibliográficas:

Slow Food International (s.f.). Recuperado el 1 de noviembre de 2020, de https://www.slowfood.com/es/

Pato S. (s.f.). Qué son los productos de Km 0 y cómo encontrarlos en tu supermercado – Ahorro y Consumo Responsable. Recuperado el 1 de noviembre de 2020, de: https://www.publico.es/ahorro-consumo-responsable/que-son-los-productos-de-km-0-y-como-encontrarlos-en-tu-supermercado/